Rocío Nahle, sola, no gana ni una agencia municipal; Su marido, bueno para el negocio, malo como operador electoral/Místicos y Terrenales

Místicos y Terrenales

  • Rocío Nahle, sola, no gana ni una agencia municipal
  • Su marido, bueno para el negocio, malo como operador

Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Rocío Nahle llegó este domingo a la casilla de Coatzacoalcos, donde emitió su voto en el ejercicio de revocación de mandato, con la sonrisa pintada en el rostro y nunca abandonó esa expresión.

Su rostro debió ser muy distinto al que tenía después de las elecciones para los agentes municipales de Coatzacoalcos que se desarrollaron hace una semana, donde su candidata para la congregación de Allende, fue Yolanda Sagrero Vargas, la cual perdió aún cuando tuvo como “operador electoral” al esposo de la secretaria de Energía, José Luis Peña Peña, y que el gasto electoral fue excesivo.

Eso abrió la puerta al gran planteamiento: si pierde la elección en una simple congregación municipal, ¿cómo podrá ganar la gubernatura de Veracruz en 2024?.

Lo peor es que perdió frente al candidato que promovió el alcalde de Coatzacoalcos, Amado Cruz Malpica, Alejandro Trujillo, un hombre gris y hasta desconocido en esa congregación, pero que fue impulsado por el llamado cacique de Coatzacoalcos, Noriel Prot y su hija Keren Prot.

Y eso que una semana antes a Noriel Prot le filtraron un audio en el que dice hablar en representación de Cruz Malpica, y en favor de Alejandro Trujillo.

«Ahora yo les pido que me ayuden para que yo los pueda seguir ayudando. Échenme la mano. Se los pido por favor a nombre del alcalde para Alejandro Trujillo”.

Amado Cruz, no aceptó estar involucrado y cuando le preguntaron sólo respondió “Yo no voto en Allende”.

De hecho, este domingo, Amado Cruz acompañó a Rocío Nahle a votar en la revocación de mandato y hasta se tomaron fotos juntos. Es más, para mostrar que ya no hay divisiones hasta se llevaron a las diputadas Tania Cruz, federal, y Eusebia Cortés Pérez, Cheva, local.

Amado Cruz y Rocío Nahle votación revocación de mandato

Sin embargo, en el grupo de Rocío Nahle existe la certeza de que Amado Cruz se movió por su cuenta y en contra de los deseos de Rocío Nahle.

La soberbia que caracteriza a la funcionaria federal le hizo imponer a Yolanda Sagrero, y la arrogancia la llevó a poner a su propio esposo como operador político a favor de esta.

Pero este que era un ejercicio de poca monta, la renovación de una agencia municipal, fue el escenario para que los Nahle-Peña o los Peña-Nahle, como se prefiera, demostraran su poca, poquísima, capacidad de operación electoral.

Pepe Peña, como le dicen al esposo de Rocío Nahle, ya demostró que es muy bueno para los negocios al amparo del poder.

Es un jubilado de Pemex, arrebatado de carácter, explosivo y ambicioso, pero no es un buen operador electoral.

A “Pepe Peña” lo señalan de traficar la obra pública de los ayuntamientos morenistas del sur de Veracruz, sin ninguna pena ni rubor, a nombre de su consorte, además de que interviene para que los concesionarios de las obras de construcción de Dos Bocas subcontraten a empresas de su red de compadritos del sur de Veracruz.

Pepe Peña, en su papel de “operador electoral” anduvo visitando a los jefes de manzana de Villa de Allende. Y el día de la elección de la agencia municipal, se placeó en las mesas electorales, recorrió las colonias de Allende y permaneció casi toda la jornada en la congregación.

Anduvo por Villa Allende con una playera roja, que decía Todos Somos Sagrero.

Pero parece que esto, en lugar de beneficiar perjudicó.

Pero ni eso le valió a Yolanda Sagrero, la candidata de Rocío Nahle a la agencia municipal de Villa de Allende, LadyMoches, como le dicen algunos.

Yolanda Sagrero fue jefa de personal de la pasada administración municipal, con Víctor Carranza, considerado el peor alcalde de Coatzacoalcos de los últimos años.

A Yolanda Sagrero los ediles de la anterior administración le reclamaban que dispusiera de los recursos del ayuntamiento para la Universidad Politécnica de Coatzacoalcos, iglesias cristianas y asociaciones civiles, todo sin tomar en cuenta al cabildo y con la plena complacencia y protección de Víctor Carranza.

A Rocío Nahle no le debió de gustar el que su equipo perdiera una elección de una simple agencia municipal y seguramente éste domingo, llegó a Coatzacoalcos todavía echando chispas.

En esta derrota estruendosa, a la diputada local Eusebia Cortés Pérez, le debió llover con fuerza por el reclamo de Rocío Nahle, porque fue parte del equipo electoral, vía Miguel Pintos Guillén, quien fue secretario del ayuntamiento con Víctor Carranza.

Miguel Pintos creó la fallida campaña con la que pretendió posicionarse de “Tú lavas, yo pinto”, que manejó precisamente la diputada Cheva.

Miguel Pintos se creía infalible por ser suplente de Juan Javier Gómez Cazarín, en la diputación local, que también metió la mano en esa malograda elección para Nahle y su grupo.

Por eso es que el matrimonio Nahle-Peña no es bueno para la operación electoral.

O sea, no tienen tamaños para ser los grandes místicos de Veracruz.

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